Voyager 2


Documento original: voyager2.doc aproximadamente 352Kb.

Instrumentación:


Antena de largo alcance
El Voyager tiene una antena parabólica de 3.7 metros de diámetro. La transmisión de datos es de una velocidad de 115, 200 bits por segundo. En comparación, el Mariner 4 transmitió imágenes de Marte a 8 y un tercio de bits por segundo en 1965.
El sistema de comunicación también es utilizado para estudiar las atmósferas planetarias monitoreando la fuerza de la señal cuando la nave pasa por detrás del planeta.

Censor del Sol.
El censor ve el Sol a través de un hoyo en la antena. Instrumentos similares en un lado de la nave localizan la estrella Canopus. Cuidando que estos censores apunten al Sol y a Canopus, la orientación de la nave es corregida y la antena apuntará a la Tierra.
 
Bus:
Es el cuerpo de la nave, contiene compartimientos para circuitos electrónicos, como el radio transmisor y la computadora.

Thrusters:
Distribuidos alrededor del Voyager, son 16 thrusters o pequeños cohetes que funcionan por la descomposición de hidracina. Los thrusters se usan para cambiar la orientación de la nave o su velocidad.


Sistema de imágenes:
El sistema de imágenes es un par de cámaras de televisión acopladas a telescopios con diámetro focal de 200 milímetros  y 1500 milímetros de alta resolución. Las cámaras también tienen varios filtros así que se pueden tomar fotos a color.

Interferómetro espectrómetro infrarrojo:
Este instrumento capta la radiación infrarroja emitida o reflejada por los planetas. Esta información indica la composición y temperatura de las atmósferas de los planetas.

Fotopolarímetro:
El fotopolarímetro se encarga de atrapar la luz reflejada por los planetas a diferentes longitudes de onda y ángulos. Los datos de este instrumento dan información sobre la naturaleza de las superficies planetarias y partículas en la atmósfera.

Espectrómetro ultravioleta:
Este espectrómetro capta la radiación ultravioleta por los planetas para determinar la composición y estructura de sus atmósferas.

Detectores de rayos cósmicos:
Este instrumento registra el número y energía de rayos cósmicos cercanos a la nave. Los rayos cósmicos son partículas cargadas que viajan a través del espacio a velocidades cercanas a la de la luz.

Detectores de partículas cargadas de baja energía:
Estos detectores captan partículas cargadas de baja energía que son atrapadas en los cinturones de radiación de los planetas.

Detector de Plasma:
El plasma es un gas compuesto de partículas cargadas con muy bajas energías. Mientras los otros detectores de partículas cuentan partículas (valga la redundancia), el detector de plasma mide las propiedades del gas como su densidad y presión.

Magnetómetros:
Estos instrumentos miden los campos magnéticos planetarios. Los detectores están montados en un brazo de 13 metros de longitud para minimizar la interferencia de los campos magnéticos generados por los instrumentos electrónicos en la nave.

Antena astronómica de radio:
El recibidor astronómico de radio mide las emisiones de radio de los planetas. La misma antena es también usada para la medición de partículas en el plasma. La antena del Voyager mide 10 metros de largo.

Generadores termoeléctricos radioactivos (RTG):
Tres RTG proveen de energía eléctrica al Voyager. Los generadores producen 1800 Watts de calor por la desintegración radiactiva de Plutonio. El calor es convertido a 400 Watts de energía eléctrica por acopladores térmicos. Los RTG están montados en un brazo para proteger los instrumentos científicos del exceso de calor y radioactividad.

Plato de calibración:
Los instrumentos científicos en la plataforma de exploración están calibrados apuntándolos al plato de calibración.

Hazañas:


El Voyager 2 fue lanzado en agosto de 1977 utilizando un cohete propulsor Titán/Centauro no reutilizable. Antes de su lanzamiento, casi no se sabía nada acerca del los planetas del Sistema Solar exterior, así que los dos Voyager revolucionaron en conocimiento que se tiene sobre todos lo planetas que visitó.
El laboratorio de propulsión a chorro (JPL) de la NASA solo tenía presupuesto para hacer naves que funcionaran fiablemente hasta Saturno, pero gracias a la excelencia diseño de ingeniería de la nave y a la sagacidad de los ingenieros del JPL, al menos el Voyager 2 llegó a explorar Urano y Neptuno; el Voyager 1 en Saturno, por las ganas de los científicos planetarios de que se acerque a Titán, salió en una trayectoria que lo sacaba del plano de la eclíptica. Una curiosa alineación de los planetas permitió que el Voyager 2 explorara todos los planetas Jovianos: la gravedad de Júpiter impulsó al Voyager a Saturno, Saturno la impulsó a Urano, Urano a Neptuno y Neptuno hacia la Heliopausa.

Las lanzaderas espaciales no son lo suficientemente potentes como para impulsar al Voyager con propulsión por cohete, así que aprovecha la gravedad de los planetas con los que se encuentra para que su fuerza los haga salir disparados en otra dirección (el planeta que sigue), a esto se le llama ayuda gravitatoria, de Júpiter recibió una aceleración de 65.000 kilómetros por hora. Ahora, no utiliza energía solar porque la nave se aleja constantemente de él, así que de una pastilla de Plutonio extrae energía nuclear para convertirla en eléctrica y hacer que la nave funcione. Además debe conocer la posición de la Tierra, la del Sol y la de una estrella brillante (Canopus) para orientarse en tres dimensiones en el espacio. Todos los componentes de la nave llevan al menos un sustituto por si el principal falla, ya que la nave jamás va a volver a la Tierra. En caso de que esté en dificultades, las computadoras del Voyager utilizan el “árbol de contingencias ramificadas”, si tampoco eso funciona, la nave pide ayuda a la Tierra, pero, las ondas de radio tardan 11 horas a la distancia de Neptuno, así que es probable que se produzcan más fallos, pero por fortuna hasta ahora todos han sido resueltos.

En abril de 1978, la omisión de una orden de la Tierra hizo que la computadora del Voyager 2 desconectara el transmisor principal de radio y conectara el de reserva. Luego a éste se le descompuso un condensador y no recibía las órdenes que le mandaban de la Tierra, así que estuvo siete días fuera de contacto; luego el software de protección antierrores hizo que de nuevo se conectara el transmisor principal, pero misteriosamente también se descompuso, era necesario volver a conectar el transmisor de reserva, pero no recibía órdenes a causa del condensador averiado.
Una semana estuvo fuera de contacto hasta que por fin la computadora conectó el transmisor de reserva, pero había quedado sensible al calor liberado por la nave cuando algunos componentes aumentaban o disminuían de potencia. Así que los ingenieros del JPL le daban las órdenes de antemano a la computadora para que las entendiera el transmisor de reserva averiado y no fallara durante los encuentros con los planetas, además llevaron a cabo pruebas para comprender las implicaciones térmicas de las operaciones de la nave para que no se dañe con el calor, así se solucionó en problema.

Otro problema grave ocurrió cuando el Voyager 2 terminó su encuentro con Saturno en agosto de 1981. La plataforma de exploración científica (donde se encuentran todos los instrumentos científicos, incluidas las cámaras de televisión) se atascó, un apuro terriblemente desesperante, saber que la nave pasa junto a maravillas sin precedentes y la nave no puede enfocar nada.

La plataforma de exploración se mueve por actuadores que contienen trenes de engranajes. Los ingenieros del JPL hicieron funcionar una copia idéntica para comprender de qué se trataba el problema en una misión simulada. Falló tras 348 giros, a causa de un fallo de lubricación. Una posible solución era desatascar la plataforma mediante calentamiento y enfriamiento alternos para inducir a expandir y contraer los componentes de la nave, y además diseñaron un sistema para diagnosticar fallos secundarios, después de eso, la plataforma de exploración funcionó a la perfección. Todas las imágenes de Urano y Neptuno se pudieron tomar gracias a este trabajo.

Otro problema fue que en Urano y Neptuno hay niveles de luz muy bajos, así que las cámaras debían de hacer largos tiempos de exposición, pero la nave se movía muy rápido y las imágenes quedarían borrosas por el movimiento, así que se enviaron órdenes a los thrusters para que compensaran la oscilación hecha hasta por detener o poner en marcha el casette, ya que con gravedad cero cualquier movimiento, por más leve que parezca, puede estropear una imagen. Y finalmente para compensar la baja potencia de radio recibida en la Tierra (10-16 de Watt) los radiotelescopios de la Tierra fueron vinculados electrónicamente para que aumente su sensibilidad. Según algunos, el sistema de imágenes funcionó mejor en Urano y Neptuno que en Saturno y Júpiter.

Los Voyager 1 y 2 levan un disco fonográfico de oro con “los sonidos de la Tierra” en caso de que una posible civilización extraterrestre los encuentre, durarán 5 mil millones de años a causa de que no hay casi nada que erosione a las 2 naves.

Actualmente, el Voyager 2 está más allá de Neptuno y se dirige hacia la Heliopausa para adentrarse en el espacio interestelar…  para siempre.

Jorge Alejandro Tarango Yong - CBA 2003II - Chihuahua,  Chih.